INDOCUMENTADO
Por Samuel Caplan
Los campos en California y Texas están abandonados.
La fruta y la verdura languidece en los árboles o las plantas.
Pocas personas han respondido a los anuncios de que se ocupa gente para las cosechas.
Los que si han respondido trabajan un día, dos quizá y se van.
Los agricultores echan de menos a los mexicanos.
Las gallinas siguen poniendo huevos, pero nadie los recoge.
Simplemente no hay suficiente mano de obra para que EE. UU. siga como cuando 11 millones de mexicanos les hacían el trabajo duro por sueldos menores al mínimo.
Las jornadas son largas, de 4 am hasta las 4, 5 pm.
Solo los mejores y más aguantadores trabajadores son capaces de laborar bajo esas condiciones.
Donald J. Trump, como siempre, apela a los peores sentimientos que guarda el ser humano. La xenofobia, el racismo, el clasismo en sus más puras manifestaciones se vuelve a sentir.
El país construido por inmigrantes ahora los rechaza.
"Vete a casa" le gritan los WASPs (White Anglo Saxon Protestan) a la gente de tez oscura. Han olvidado que ellos inmigraron de Europa hace unos cuantos siglos y mediante el robo, el dominio, el exterminio de los habitantes se adueñaron de las mejores tierras de este continente.
En campaña, Trump prometió mejorar las condiciones de la gente estadounidense. Se refería a los votantes, no a los empresarios, esos se cuidan solitos. Convenció a descendientes de Africanos, de Mexicanos, de Nativo-americanos de que votaran por el. Convenció a los blancos pobres, esos que se la rifan todos los días para poder vivir.
Votaron por el y a un día de su inauguración dijo que "no iba a estar tan fácil mejorar las condiciones del ciudadano promedio". La máscara se empezaba a caer.
Flanqueado por los desarrolladores más ricos del planeta, el dueño de Facebook, de X, de las fortunas más masivas existentes empezó a enseñar el verdadero color del egoísmo.
A menos de dos semanas de su reinado ha emitido "órdenes ejecutivas" que van desde lo anti-constitucional, pasando por lo ilegal hasta llegar a lo ridículo.
Ha antagonizado a Latinoamérica, a la Unión Europea, a Dinamarca, a Canadá y apenas empieza su tetraenio.
Ya el Poder Judicial detuvo una de sus "órdenes ejecutivas" por ser contra la magna carta.
¿Qué más sorpresas tendrá en su locura al abanicar con el cetro del poder?

